Respirar por la boca de manera puntual, por ejemplo durante un resfriado, no suele ser motivo de preocupación. Sin embargo, cuando se convierte en la forma habitual de respirar, puede influir en la salud bucodental y, especialmente durante la infancia, en el desarrollo de los maxilares y la mordida.
En Clínica Dental Dentaró consideramos importante observar la respiración como parte de una valoración completa. La boca, la lengua, los labios, los dientes y los maxilares están relacionados, por lo que una alteración mantenida puede terminar produciendo cambios que conviene detectar cuanto antes.
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¿Por qué algunas personas respiran habitualmente por la boca?
La respiración oral puede aparecer cuando existe alguna dificultad para que el aire pase correctamente por la nariz. Entre sus posibles causas se encuentran la congestión nasal persistente, las alergias, la hipertrofia de amígdalas o adenoides, una desviación del tabique nasal y determinadas características anatómicas.
En otras ocasiones, la obstrucción inicial desaparece, pero se mantiene el hábito de respirar por la boca. También puede existir una posición inadecuada de la lengua o una falta de cierre labial que favorezca este patrón respiratorio.
La respiración oral no debe valorarse de manera aislada. Es necesario estudiar por qué se produce y comprobar si está afectando a otras funciones, como la masticación, la deglución, el habla o el descanso.
¿Cómo puede afectar la respiración oral a los dientes?
La saliva ayuda a limpiar y proteger los dientes y las mucosas. Cuando una persona mantiene la boca abierta durante muchas horas, puede producirse una mayor sequedad bucal y disminuir este efecto protector.
Esta situación puede favorecer la acumulación de placa bacteriana, el mal aliento, la irritación de las encías y un mayor riesgo de caries. La inflamación suele observarse especialmente en la zona de los incisivos superiores, que permanece más expuesta al aire.
Si existen encías inflamadas, sangrado durante el cepillado o sensación frecuente de sequedad, conviene realizar una revisión. El tratamiento de periodoncia en Mataró permite valorar el estado de las encías y comprobar si existe gingivitis o algún problema que requiera atención específica.
Respiración por la boca y desarrollo de la mordida
Durante la infancia, los huesos de la cara y los maxilares todavía están creciendo. La forma en la que el niño respira, coloca la lengua y mantiene los labios puede influir en ese desarrollo.
Cuando se respira correctamente por la nariz, la lengua suele descansar apoyada suavemente sobre el paladar. Esta posición participa en el equilibrio de las fuerzas que intervienen en el crecimiento de la boca. Si el niño respira habitualmente por la boca, la lengua puede mantenerse en una posición más baja para facilitar el paso del aire.
Con el tiempo, este cambio funcional puede asociarse con un paladar más estrecho, falta de espacio para los dientes, mordida abierta, mordida cruzada o una posición alterada de los incisivos. Sin embargo, no todos los niños que respiran por la boca desarrollan estas alteraciones. La mordida depende de diferentes factores, como la genética, los hábitos orales y el patrón de crecimiento.
Por eso, no debe afirmarse que la respiración oral es la única responsable de una maloclusión, pero sí puede formar parte del problema y debe tenerse en cuenta durante el diagnóstico.
Señales que pueden indicar respiración oral
No siempre es sencillo identificar este patrón, sobre todo cuando aparece principalmente durante la noche. Algunas señales que pueden llamar la atención son:
- Dormir con la boca abierta.
- Roncar o respirar de forma ruidosa.
- Tener los labios entreabiertos durante el día.
- Presentar sequedad de boca al despertarse.
- Mojar la almohada con saliva.
- Mantener la lengua en una posición baja.
- Tener dificultades para cerrar los labios sin esfuerzo.
- Presentar caries frecuentes, encías inflamadas o mal aliento.
- Mostrar alteraciones en la posición de los dientes o en la mordida.
Estos signos no permiten establecer por sí solos un diagnóstico, pero indican que puede ser conveniente consultar con un profesional.
¿Cuándo conviene revisar la respiración de un niño?
Si un niño respira habitualmente por la boca, duerme con los labios abiertos o presenta cambios en la mordida, es recomendable realizar una valoración odontológica sin esperar a que haya terminado el recambio de los dientes.
En una consulta de odontopediatría en Mataró podemos revisar la salud de los dientes, el crecimiento de los maxilares, la posición de la lengua y la forma en la que encajan ambas arcadas.
Cuando se detecta una alteración en el desarrollo, la ortodoncia infantil puede ayudar a guiar el crecimiento de los maxilares, corregir determinados problemas de espacio y mejorar la mordida. El momento adecuado para intervenir dependerá del tipo de alteración y de la fase de crecimiento del niño.
Un tratamiento que puede necesitar la colaboración de varios especialistas
El odontólogo u ortodoncista puede identificar los efectos que la respiración oral está teniendo sobre la boca, pero también es necesario determinar qué está dificultando la respiración nasal.
Dependiendo del caso, puede ser recomendable consultar con el pediatra, el otorrinolaringólogo, el alergólogo o el logopeda especializado en terapia miofuncional. Cada profesional estudia una parte del problema: la permeabilidad de las vías respiratorias, las posibles alergias, la posición de la lengua y la coordinación de funciones como la respiración y la deglución.
Corregir únicamente la posición de los dientes sin atender la causa que mantiene la respiración oral puede dificultar la estabilidad del resultado. Por eso, el abordaje coordinado resulta especialmente importante.
¿La respiración oral también afecta a los adultos?
Aunque su influencia sobre el crecimiento es más relevante durante la infancia, los adultos también pueden sufrir sus consecuencias. La sequedad bucal, la irritación de las encías, el mal aliento o un mayor riesgo de caries pueden mantenerse a cualquier edad.
Además, un adulto puede presentar una mordida alterada relacionada con diferentes factores, entre ellos un patrón respiratorio mantenido desde la infancia. En estos casos, el tratamiento debe planificarse después de estudiar la salud de los dientes, las encías, el hueso y las posibles causas de la respiración oral.
Valoración de la respiración y la mordida en Clínica Dental Dentaró
En Clínica Dental Dentaró realizamos una valoración individualizada de la salud bucodental, la mordida y el desarrollo de los maxilares. No nos limitamos a observar si los dientes están alineados, sino que también tenemos en cuenta la posición de la lengua, el cierre de los labios y otros factores que pueden influir en la estabilidad del tratamiento.
Si tú o tu hijo respiráis habitualmente por la boca, dormís con los labios abiertos o habéis observado cambios en la mordida, podéis solicitar una primera visita en Dentaró.
Pide tu cita en Clínica Dental Dentaró a través de nuestro formulario de contacto o llámanos al 937 902 687 o escribirnos por WhatsApp al 616 196 328. Estaremos encantados de valorar vuestro caso.

