En Clínica Dental Dentaró atendemos con frecuencia pacientes que llegan a consulta con dudas sobre las muelas del juicio: ¿es necesario extraerlas? ¿qué ocurre cuando están incluidas? ¿pueden afectar a otros dientes? o ¿cuánto dura la recuperación después de la intervención?
Las muelas del juicio, también conocidas como terceros molares, son las últimas piezas dentales en desarrollarse y no siempre disponen del espacio suficiente para erupcionar correctamente. Cuando esto ocurre, pueden quedar parcial o totalmente retenidas dentro del hueso o aparecer en posiciones que dificultan la higiene y favorecen problemas como inflamación, infecciones, caries o afectación de los dientes vecinos.
Sin embargo, no todas las muelas del juicio deben extraerse. Cada caso debe valorarse de forma individual, teniendo en cuenta su posición, el espacio disponible, los síntomas y el riesgo de que puedan provocar complicaciones.
Por eso, desde Clínica Dental Dentaró respondemos a continuación a 8 de las preguntas más frecuentes sobre las muelas del juicio.
Contenido
1. ¿Por qué salen las muelas del juicio?
Las muelas del juicio forman parte de nuestra dentición permanente y corresponden a los terceros molares, situados al fondo de la boca.
El principal problema es que aparecen cuando el resto de los dientes ya están colocados y, en algunas personas, no existe suficiente espacio en los maxilares para que puedan erupcionar correctamente.
Cuando una muela no puede salir completamente puede quedar:
- completamente incluida dentro del hueso;
- parcialmente cubierta por hueso o encía;
- inclinada hacia el segundo molar;
- orientada en una posición que impide su erupción normal.
Es lo que habitualmente denominamos una muela del juicio incluida o impactada.
Su posición debe valorarse mediante una exploración clínica y, cuando está indicado, una radiografía que permita comprobar dónde se encuentra y qué relación mantiene con las estructuras próximas.
2. ¿Hay que quitar siempre las muelas del juicio?
No.
Una muela del juicio que ha erupcionado correctamente, puede limpiarse adecuadamente y no presenta enfermedad ni está perjudicando a los dientes cercanos puede mantenerse y controlarse periódicamente.
La extracción se plantea cuando existe una indicación clínica.
Entre las situaciones que pueden hacer recomendable quitar una muela del juicio se encuentran:
- episodios repetidos de dolor o inflamación;
- infecciones alrededor de la muela;
- caries que no pueden tratarse adecuadamente;
- enfermedad periodontal;
- afectación del diente situado delante;
- determinados quistes o lesiones asociadas;
- una posición que dificulta mucho la higiene;
- otros problemas detectados durante la exploración o el estudio radiológico.
Por tanto, tener una muela del juicio incluida no significa automáticamente que haya que extraerla. Existen distintas opciones, desde su retirada hasta el seguimiento clínico y radiográfico en determinados casos.
3. ¿Cómo sé si una muela del juicio está dando problemas?

Uno de los síntomas más habituales es el dolor en la zona posterior de la mandíbula, aunque una muela del juicio problemática no siempre provoca molestias desde el principio.
Conviene consultar si aparecen:
- dolor al fondo de la boca;
- encía inflamada alrededor de la muela;
- dificultad o molestias al masticar;
- mal sabor de boca;
- inflamación de la zona;
- episodios recurrentes de infección;
- dificultad para abrir normalmente la boca.
Cuando la muela únicamente ha salido de forma parcial, puede quedar una zona de encía sobre ella donde se acumulan restos de alimentos y bacterias.
Esto puede provocar una pericoronitis, es decir, una inflamación o infección de los tejidos que rodean una muela parcialmente erupcionada. El dolor y la inflamación alrededor de estos dientes son algunos de los motivos habituales por los que finalmente es necesario valorarlos para su tratamiento.
4. ¿Una muela del juicio puede dañar el diente de al lado?
Sí, puede ocurrir en determinados casos.
Cuando una muela del juicio se encuentra inclinada o retenida contra el segundo molar, la zona entre ambas piezas puede resultar especialmente difícil de limpiar.
La acumulación de placa y restos de alimentos puede favorecer la aparición de:
- caries en la muela del juicio;
- caries en el segundo molar;
- inflamación de la encía;
- problemas periodontales alrededor de ambas piezas.
Por eso, al valorar una muela del juicio no estudiamos únicamente si duele o no. También debemos comprobar qué efecto puede estar teniendo sobre el resto de la boca y, especialmente, sobre el molar situado inmediatamente delante.
Una radiografía permite estudiar la posición del tercer molar y valorar con mayor precisión este tipo de situaciones.
5. ¿Es dolorosa la extracción de las muelas del juicio?
No, durante la extracción de las muelas del juicio no deberías sentir dolor, ya que el procedimiento se realiza con anestesia local para mantener la zona completamente anestesiada mientras trabajamos.
Lo que sí puedes notar es presión o manipulación durante la intervención, especialmente cuando se trata de una muela del juicio incluida, pero no dolor.
Después de la extracción, cuando desaparece el efecto de la anestesia, es normal que puedan aparecer molestias, inflamación o sensibilidad durante los primeros días. Su intensidad dependerá de la posición de la muela y de la complejidad de la intervención.
Una muela del juicio que ha salido completamente puede requerir una extracción sencilla. En cambio, cuando está incluida dentro del hueso o presenta una posición más compleja, puede ser necesaria una pequeña intervención de cirugía oral y el postoperatorio puede producir algo más de inflamación.
En cualquier caso, estas molestias se controlan con las pautas indicadas por el especialista y suelen disminuir progresivamente durante los días posteriores.
En Clínica Dental Dentaró estudiamos previamente la posición de la muela y planificamos la intervención para realizar la extracción de la forma más segura y cómoda posible para cada paciente.
6. ¿Cuánto tiempo se tarda en recuperarse después de quitar una muela del juicio?
La recuperación no es exactamente igual en todos los pacientes.
Depende, entre otros factores, de:
- la posición de la muela;
- si estaba erupcionada o incluida;
- la dificultad de la cirugía;
- el número de muelas extraídas;
- las características de cada paciente.
Durante los primeros días puede existir inflamación, sensibilidad en la zona y cierta rigidez mandibular. Estas molestias suelen ir mejorando progresivamente, aunque después de una extracción quirúrgica pueden mantenerse durante varios días.
En este periodo resulta especialmente importante respetar las recomendaciones recibidas sobre alimentación, higiene de la zona, medicación prescrita y actividad física.
La cicatrización completa de los tejidos continúa posteriormente aunque el paciente ya pueda hacer vida prácticamente normal.
7. ¿Qué riesgos tiene quitar una muela del juicio?
Como cualquier procedimiento quirúrgico, la extracción de una muela del juicio presenta posibles complicaciones, aunque la mayoría de las intervenciones evolucionan correctamente cuando existe una indicación y planificación adecuadas.
Entre las posibles complicaciones se encuentran:
- sangrado;
- infección;
- inflamación;
- alteraciones de la cicatrización;
- alveolitis;
- molestias prolongadas.
En las muelas del juicio inferiores existe además un aspecto especialmente importante: algunas raíces pueden encontrarse muy próximas a los nervios que proporcionan sensibilidad al labio inferior, el mentón o la lengua.
Por este motivo, antes de determinadas extracciones resulta fundamental analizar mediante las pruebas radiológicas apropiadas la relación entre la muela y estas estructuras anatómicas. La lesión nerviosa es una complicación conocida de la cirugía de terceros molares inferiores y debe valorarse individualmente antes del procedimiento.
En situaciones concretas pueden estudiarse alternativas quirúrgicas, dependiendo de la anatomía y del riesgo existente.
8. ¿Qué pasa si no me quito una muela del juicio que está incluida?
Depende del caso.
Algunas muelas incluidas pueden permanecer durante años sin producir problemas y mantenerse bajo vigilancia profesional.
Otras pueden favorecer progresivamente la aparición de enfermedad.
Por eso, la ausencia de dolor no es el único criterio para decidir qué hacer con una muela del juicio. Es necesario comprobar su posición, si existe patología asociada, cómo se encuentra el segundo molar y si la zona puede mantenerse correctamente limpia.
Cuando se decide conservarla, es recomendable incluirla dentro de las revisiones dentales periódicas para detectar posibles cambios.
La American Association of Oral and Maxillofacial Surgeons contempla distintas posibilidades para los terceros molares, incluida la extracción, determinadas técnicas de extracción parcial y la conservación con seguimiento clínico y radiográfico.
Entonces, ¿cuándo conviene revisar las muelas del juicio?
No es necesario esperar a que aparezca un dolor intenso.
Una revisión permite saber si las muelas del juicio existen, en qué posición se encuentran y si disponen de espacio suficiente para erupcionar.
Cuando existe alguna duda, el estudio radiográfico ayuda a valorar:
- su grado de erupción;
- su posición dentro del hueso;
- la relación con el segundo molar;
- la anatomía de las raíces;
- la proximidad a determinadas estructuras anatómicas;
- la presencia de posibles lesiones asociadas.
Con esta información puede decidirse si lo más conveniente es realizar un seguimiento o plantear algún tipo de tratamiento.
La extracción de una muela del juicio no debería decidirse únicamente porque exista ni tampoco esperar necesariamente a que produzca una urgencia. La indicación debe establecerse de forma individualizada después de estudiar cada caso.
Valoración de las muelas del juicio en Clínica Dental Dentaró
En Clínica Dental Dentaró valoramos cada caso de forma personalizada antes de recomendar la extracción de una muela del juicio.
Nuestro especialista en cirugía oral, el Dr. José Márquez, cuenta con amplia experiencia clínica y está especialmente habituado al abordaje de casos que requieren una planificación quirúrgica cuidadosa.
Mediante la exploración clínica y las pruebas radiológicas necesarias estudiamos su posición, el espacio disponible, el estado de las piezas vecinas y las estructuras anatómicas próximas para determinar cuál es la opción más adecuada.
Si tienes dolor en una muela del juicio, notas inflamación recurrente o simplemente quieres saber si tus terceros molares pueden darte problemas, podemos ayudarte a valorar tu caso.
Puedes contactar con nosotros en los teléfonos 937 902 687 | 616 196 328 o solicitar tu cita a través de nuestra web. Estaremos encantados de ayudarte.

